Los tornillos de hoy en día son sometidos a una presión superior a su limite de elasticidad, sufriendo un ligero alargamiento logrando un apriete mejor, obligatorio cambiarlos cada vez que se sueltan.
El apriete se efectúa con una llave dinamométrica capaz de medir los par de torsión aplicado sobre el tornillo, o bien un apriete angular que consiste en aplicar a cada tornillo un determinado ángulo de giro, se realiza según día el fabricante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario